PARADOR DE TURISME DE TORTOSA
En el Castillo de la Zuda se ubica, desde 1976, el Parador de Tortosa. Es un edificio de nueva planta integrado en el conjunto de un castillo cuyo nombre, Zuda, hace referencia al gigantesco pozo que mandaron a construir allí los árabes al convertirlo en alcazaba en el siglo X. De esa época quedan, también, el cementerio, el único al descubierto de Cataluña y el trazado de las murallas.
La fortaleza fue conquistada en 1148 y el cerro fue dividido, como botín de guerra, entre los vencedores: los genoveses, los Montcada y los templarios. Poco después, Ramon Berenguer compró su parte a los genoveses y, en 1182, el rey Alfonso I lo cedió a los templarios, de ahí que este castillo se identifique siempre con la Orden del Temple.
El castillo tuvo una función defensiva sobre el bajo Ebro, pero, en ocasiones, fue residencia real, como cuando la ocupó Jaime I. De este rey se dice también que tenía una especial debilidad por este castillo desde el que planeó la conquista de Valencia. Entre los siglos XVI y XVII fue un fortín y sufrió daños irreparables durante las guerras de Sucesión y contra los franceses ya en el siglo XIX. La guerra civil aceleró su destrucción.